1.-INFLUENCIA DE LAS
RELACIONES SEXUALES A TEMPRANA EDAD
En la vida diaria, la sexualidad cumple un papel muy
importante, ya que, desde el punto de vista emocional, afectivo y social, va
mucho más allá de la finalidad reproductiva y compromete la vida de pareja,
de familia, y los lazos afectivos
interpersonales. Además, la sexualidad juega un papel muy importante en la vida
de la gente, ya que si no se vive una sexualidad plena, o no se está satisfecho
con ella; simplemente la personano puede ser del todo feliz.
El embarazo en los
adolescentes se relaciona con tres factores: elementa las probabilidades de
iniciar precozmente las relaciones sexuales y tener un embarazo no deseado. En
familias donde la autoridad moral es débil o mal definida, con ausencia de la
figura paterna o padres que viven en unión libre, y cuando personas distintas a
los padres, cuidan o crían a los adolescentes, también se provoca la actividad
sexual temprana.
La madre encabeza la mayoría
de las familias de bajos ingresos, asume el rol de administradora del hogar y
se convierte en la proveedora principal de los alimentos, por tanto, desatiende
aspectos significativos de s casa y a menudo no tiene en quien delegar esas
responsabilidades. Las consecuencias son múltiples, en primer lugar, los
jóvenes carecen de modelos morales de referencia para guiar sus conductas;
muchos de los roles adultos se transfieren tempranamente a los jóvenes. Por
tanto, muchas de ellas ingresan prematuramente en la vida adulta con el cuidado
de sus hermanos menores.
El embarazo sería una de las
maneras de la joven para satisfacer necesidades que no ha podido cubrir, o
podría tornarse como una buena salida para el exceso de independencia o
dependencia a la que se ven sometidas.
La gravidez de las mujeres
jóvenes se da en quienes tienden a depender de algien y a ser pasivas,
confusas, de pobre autoestima, con escasa o ninguna comunicación con sus
padres, en especial en lo referente al sexo; viven sentimientos de rechazo,
abandono y soledad, carecen de confianza en si mismas y por los mismo buscan
atención y ayuda.
2.- INFLUENCIA EMOCIONAL
La conducta sexual de los
adolescentes ha cambiando de forma significativa a lo que este último siglo,
actualmente los adolescentes adquieren la maduración fisica antes. Durante el
periódo de la adolescencia los individuos están biológicamente preparados y
culturalmente motivados para iniciar una vida seual y tomar decisiones de
manera responsable. Las emociones juegan un papel muy importante en los
jóvenes, esta es una edad llena de cambios rápidos, una gran necesidad por la
privacidad, y su sexualidad, asi como la tendencia a ser temperamentales.
Sabemos bien que la sexualidad es uno de los temas de mayor interés en la
última década debido al notable aumento de embarazos en adolescentes.
3.-Sexo en el cine influye en los
adolescentes
Un estudio de la Universidad de Missouri
dirigido por el doctor Ross O´Hara encontró que las escenas de sexo que
ven los adolescentes en el cine influyen su vida sexual, pues la actividad
sexual se inicia a una edad más temprana y los jóvenes tienen más parejas
sexuales.
“La influencia de los medios de comunicación
sobre el comportamiento sexual de los adolescentes está muy estudiada,
pero se ha descuidado el papel de
las películas,
siendo así que influyen tanto o más que la música o la televisión”, explicó el
doctor O´Hara.
El
trabajo de campo fue realizado midiendo la duración e intensidad de las escenas
de sexo de 684 películas entre 1998 y 2004, y exponiendo paquetes
aleatorios de 50 de ellas a una muestra de 1228 adolescentes de 12 a 14
años. Seis años después, se les interrogó en profundidad sobre su vida sexual y
sobre la influencia que en ella había tenido el haber visto las películas.
El
estudio mostró que, entre otros aspectos de la conducta sexual, “los
adolescentes expuestos a un material con mayor contenido sexual practicaban
el sexo a una edad más temprana y tenían más parejas sexuales” que quienes
estaban expuestos a menos películas, o a películas con menor contenido sexual.
Los
investigadores encontraron que una de las razones de dicha influencia es la
búsqueda de sensaciones pues los adolescentes desean experimentar lo que ven.
Asimismo encontraron que para muchos de ellos el cine es su principal fuente de
información sobre el sexo.
Sin
duda alguna los resultados de esta investigación son alarmantes para la sociedad
en general y los padres en particular. En Guatemala, según la Encuesta Nacional
de Juventud publicada en el año 2011, un 13% de jóvenes reportó haber tenido su
primera relación sexual a los 12 años, y el 58.3% entre los 15 y 18 años.
En
FADEP han publicado otros artículos sobre la influencia de la comunicación
social en la actividad sexual. El mensaje que muchas veces se pretende dar a
los adolescentes es que para disfrutar de su sexualidad no es necesario esperar
al matrimonio, lo único que se debe hacer es protegerse para evitar
enfermedades o un embarazo no deseado. Con ello lo único que se busca es
reducir la sexualidad humana al mero acto sexual, como sucede en el caso de los
animales, en los cuales la sexualidad únicamente se limita al instinto y a la
reproducción.
Hay que
recordar que las personas tenemos dignidad, es decir, aquello que nos hace
valer por nosotros mismos y distinguirnos de lo demás, característica
fundamentalmente humana y no propia de los animales. Por lo tanto, es necesario
que la comunicación se centre más en promover la abstinencia entre los jóvenes
y una verdadera responsabilidad sexual, pues la sexualidad humana va más allá
del sexo y todos nuestros actos tienen consecuencias, ya sean positivas o
negativas.
La
adolescencia es un período único de rápido crecimiento y desarrollo, que
incluye las esferas físicas, emocional, cognitiva y social, a través de la cual
se pasa de la infancia a la adultez. Esta comienza con los cambios de la
pubertad y termina cuando emerge un adulto joven autónomo que puede funcionar a
nivel intelectual, sexual y tener vocaciones aceptables para la sociedad. La
evidencia es que en el mundo el inicio de la actividad sexual es a partir de
los 12 años, no en todos los adolescentes, pero sí un porcentaje importante,
pues muchos otros lo posponen por la afiliación a valores o por decisión
propia. En los últimos años se ha puesto de manifiesto que entre los
adolescentes con experiencia sexual está emergiendo un contingente que se
muestra desengañado, insatisfecho o turbado en lo que atañe a su vida sexual.
4. UN PROBLEMA EN LA ACTUALIDAD
Generalmente
comienza entre los 11 y los 12 años y termina entre los 18 y 21años. Algunos
autores dividen la adolescencia en las siguientes etapas Adolescencia precoz:
Período que comprende la pubertad y finaliza a los 15 años, aunque otros lo
enmarcan entre los 10 y los 14 años y lo caracterizan como el período en que el
individuo sufre los principales cambios de la pubertad. Adolescencia
intermedia: Período frecuentemente comprendido entre los 14 y los 18 años
aunque cronológicamente puede aparecer más temprano o más tardía, en ella los
cambios biológicos se completan o finalizan, existiendo además cambios en los
códigos morales y de autoridad a patrones adultos, así como la experimentación
sexual. Esta es la etapa en que los padres sienten con frecuencia que han
perdido el control sobre sus hijos. Hay que distinguir entre adolescencia y
pubertad, ya que aunque muchas veces son usadas como sinónimos, no lo son. La
pubertad es un proceso biológico, mientras que la adolescencia es un fenómeno
mucho más amplio, que incluye lo psicosocial. Mientras que los cambios físicos
están acotados en el tiempo, algunas de las características de la personalidad
adolescentes pueden perdurar hasta mucho más tarde e incluso por toda la vida.
Más de la cuarta parte de la población mundial (es decir, 1.700 millones de
personas) tienen entre 10 y 24 años de edad. La adolescencia es un período de
cambio dinámico que representa la transición de la niñez a la edad adulta y se
caracteriza por maduración emocional, física y sexual. Los hábitos que se
adquieren en la adolescencia tienen efectos de gran importancia en la edad
adulta. A nivel mundial, la pubertad está ocurriendo a una edad más temprana en
los niños y en las niñas, y la edad en que las personas contraen matrimonio
está aumentando. Esto produce una brecha temporal cada vez mayor en la cual los
adultos jóvenes pueden tener relaciones sexuales
premaritales. La mayoría de las y los jóvenes de todo el mundo han tenido
relaciones sexuales al cumplir 20 años de edad, ya sea que estén casados o
solteros. "La sexualidad es el más delicado de los comportamientos
humanos. Exige cualidades de inteligencia, equilibrio, desprendimiento interior
y generosidad. La sexualidad es el único terreno en el cual resulta imposible
hacer trampas". La masturbación solitaria es probablemente la actividad
sexual más difundida durante este período. A esta práctica sexual solitaria se
le han atribuido a lo largo de la historia cantidad de males imaginarios, entre
los cuales destacamos: la pérdida de memoria, la parálisis, la imposibilidad de
tener hijos y montón más de creencias estúpidas que han provocado el temor en
muchos de los que la practicamos.
Según
los expertos de la OPS y la Sociedad Mexicana de Educación Sexual, los cambios
que este proceso hormonal provoca en el cuerpo adolescente son los siguientes:
•
Brote estatural y ponderal. Un repentino y brusco crecimiento y aumento del
peso. Es notorio para los padres porque en dos o tres meses la ropa les queda
pequeña. Los brazos y piernas dan la impresión de ser muy largos y
desproporcionados con respecto al tronco.
•
Crecimiento de los genitales externos e internos. La producción hormonal de los
ovarios y testículos los hace crecer y madurar.
•
Aparecen los caracteres sexuales secundarios. Son cambios que vienen a
diferenciar los cuerpos hasta ahora muy parecidos de niños y niñas. Se
redistribuye la grasa corporal en forma diferente, cambia la voz, aparece el
vello corporal específicamente en axilas y pubis.
•
Aparece la menstruación en la mujer y la capacidad de eyacular en el varón,
como culminación del desarrollo puberal que nos indica que está casi completada
la maduración biológica. Dos años después, aproximadamente, su eje hormonal
estará estabilizado.
• Se
producirá el cierre del cartílago de crecimiento, habiendo alcanzado su desarrollo
y éste se detendrá. La capacidad de reproducirse marca el punto culminante en
el desarrollo sexual de la persona, pero la sola posibilidad física no es lo
que definirá sexualmente al individuo. Las normas de género influyen
profundamente en la adolescencia. Para una minoría importante de mujeres
jóvenes –y algunos hombres jóvenes– las relaciones sexuales tempranas no han
sido deseadas o han sido producto de coacción. Algunas jóvenes tienen
relaciones sexuales a cambio de dinero u otros regalos proporcionados por
hombres de más edad, especialmente en África al sur del Sahara. A menudo se
espera que las jóvenes sean vírgenes hasta que contraen matrimonio –y se casen
a una edad temprana– mientras que, en muchos lugares, se anima a los hombres
jóvenes a tener relaciones sexuales y obtener experiencia sexual antes del
matrimonio. Este comportamiento hace que los muchachos corran un riesgo
considerable en cuanto a problemas relacionados con el desarrollo saludable.
Las normas de la sociedad que esperan que los hombres sean dominantes y
agresivos pueden ser perjudiciales, para los hombres y para las mujeres. En
promedio, las jovencitas que han recibido más instrucción tienen más
probabilidades de posponer la procreación y más probabilidades de tener
familias pequeñas y más saludables. La urbanización y la modernización han
tenido efectos mixtos en la salud de los jóvenes. Los jóvenes de las zonas
urbanas se ven más influidos por factores exteriores a la familia y la
comunidad, que pueden contribuir a más prácticas sexuales de riesgo. En Cuba,
como en otras regiones del mundo, especialistas coinciden en que el temprano debut
de los jóvenes a la sexualidad activa contrasta con el escaso conocimiento que
poseen para desarrollar una vida sexual madura y responsable. En ese sentido,
los expertos de la isla claman por mejorar la educación sexual en los
establecimientos de enseñanza, aunque muchos padres y madres consideran que se
debe más bien fortalecer la función de la familia en ese aspecto. Inclusive el
cardenal católico Jaime Ortega, arzobispo de la Habana, ha intervenido en más
de una ocasión en el debate, para criticar una
educación sexual que en su opinión se ha vuelto”propaganda del preservativo”.
”La permisividad sexual, las relaciones tempranas que queman las etapas del
enamoramiento y del amor verdadero, no preparan para fundar matrimonios
estables y duraderos”, afirmó en su carta pastoral de febrero. ”Hemos dado
prioridad durante todos estos años a nuestras tareas sociales y políticas,
permaneciendo alejados de nuestros hijos en las etapas más difíciles de sus
vidas”, se quejó la madre de una joven que con 14 años prefirió el aborto a la
maternidad. La mujer, que prefirió el anonimato, se califica de ingenua por
haber ”confiado demasiado” en su hija, en vez de controlar sus amistades e
inclusive ”prohibirle” algunas. María Isabel González, en cambio, reconoció que
los padres deben conocer el grupo de amigos más cercanos de los hijos, y si es
posible a sus familias, pero agregó que” lo fundamental es la formación ética,
mantener la comunicación y darles siempre una respuesta adecuada a sus
inquietudes”. González, de 55 años y divorciada, afirmó que esa receta le
permitió criar sola a su hija, que ahora tiene 23 años y es estudiante
universitaria, sin los sobresaltos que han pasado muchas de sus amigas, una de
las cuales está a cargo del nieto que le dio su hija menor cuando todavía
jugaba con muñecas. Una investigación en la capital cubana dada a conocer este
año ubicó en 12 y 13 años, respectivamente, la aparición temprana de la
menarquia en la mujer y la primera eyaculación en el hombre, etapas que
coinciden con el inicio precoz de las relaciones sexuales entre chicos y
chicas. El estudio abarcó a 882 adolescentes de 11 a 14 años, y la mayoría de
los 317 varones que admitieron mantener relaciones sexuales aseguraron haberlas
comenzado a los 12 años. El grueso de las 286 muchachas en la misma situación
dijo haber comenzado a los 14 años, aunque hubo algunos casos a los 12. El dato
estadístico más preocupante para los médicos participantes en la investigación
fue que 438 adolescentes hayan tenido ya, a esas edades tres, cuatro, cinco o
más parejas sexuales, que y 26 ni siquiera pudieran recordar cuántas. ”Ese
precoz debut los enfrenta a circunstancias para las que no están preparados
física, biológica ni psicológicamente, a veces agravadas por carencias
nutricionales u otras enfermedades, y la ausencia de un medio familiar para
aceptarlo y protegerlo”, señalaron. De los encuestados, 36,40 por ciento
dijeron que se abstuvieron de usar algún método anticonceptivo en su primera
relación sexual, y 31,97 por ciento que utilizaron alguno. El más mencionado
fue el condón, en 23,88 por ciento de los casos, seguido por píldoras en 16,75
por ciento. El predominio del preservativo fue considerado positivo por los
expertos, dado que es no sólo protege del embarazo, sino también de las enfermedades
de transmisión sexual (ETS). Sin embargo, los médicos destacaron que 56,21 por
ciento de los jóvenes de la muestra dijeron que aún mantenían relaciones
sexuales sin protección alguna, de lo cual responsabilizaron a carencias de
educación sexual. ”Yo no sé cuál es el problema. El sexo es algo normal, y
cuando uno tiene ganas lo hace y ya”, dijo una adolescente de 14 años que, a
pesar de su opinión, reconoció no haber ”pasado más allá de algunos besos y
caricias”. Estudios anteriores han alertado, en tanto, sobre la falta de
conocimiento de muchos adolescentes cubanos respecto del riesgo de embarazos o
de contraer ETS, entre ellas el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).
En ese sentido, una investigación de las científicas cubanas Alicia González y
Beatriz Castellanos indicó que un tercio de una muestra de escolares de 11 a 13
años desconocía que el sida se transmite mediante el semen y la sangre.
La
sexualidad del adolescente y del joven Comprende de los 12 a los 19 años, es
una época de rápidos cambios y difíciles empresas. El desarrollo físico es sólo
una parte de este proceso, porque los adolescentes afrontan una amplia gama de
requerimientos psicosociales: independización de los padres, consolidación de
las cualidades necesarias para relacionarse con los compañeros de la misma
edad, incorporación de una serie de principios éticos aplicables a la realidad
práctica, fomento de las capacidades intelectuales y adquisición de una
responsabilidad social e individual básica, por nombrar sólo algunos. Pero a la
vez que el adolescente se encara con tan compleja sucesión de dificultades
concernientes a su evolución conjunta como ser humano, debe dirimir su
sexualidad aprendiendo el modo de adaptarse a los cambiantes sentimientos
sexuales, escogiendo cómo participar en las diversas clases de actividad
sexual, descubriendo la manera de identificar el amor y asimilando los
necesarios conocimientos para impedir que se produzca un embarazo no deseado.
No es extraño que en ocasiones el adolescente sea víctima de conflictos,
sufrimiento y desconcierto. Por otro lado, la adolescencia también es una etapa
de hallazgo y eclosión; una época en que la maduración intelectual y emocional
corre paralela con el desarrollo físico y genera una libertad y un creciente apasionamiento
vital. La adolescencia no es únicamente un periodo de turbulencia y agitación,
como quieren las concepciones tradicionales, sino que, a la vez, suele ser una
fase de goce y felicidad que marca el tránsito agitado y tumultuoso al estado
adulto (Offer y Offer, 1975). La naturaleza paradójica de la adolescencia se
patentiza sobre todo en la esfera de la sexualidad.
3. Aspectos psicosexuales de la adolescencia
3.1
Fantasías sexuales.
Los sueños y las fantasías sexuales se tornan más frecuentes y explícitos en la
adolescencia, muchas veces como elemento auxiliar de la masturbación. Parece
ser que la fantasía, en el marco de la adolescencia, cumple varios cometidos:
realza por lo general el placer de la actividad sexual; puede sustituir a una
experiencia real (pero inasequible); origina excitación o provoca el orgasmo;
constituye una especie de plataforma de ensayo mental de cara a ulteriores
situaciones sexuales (aumentando la tranquilidad y anticipándose a posibles
problemas, igual que ocurre con el ensayo de cualquier otra actividad) y, en
fin, supone un medio de experimentación sexual sin riesgos, controlable y nada
conmocionante. La experiencia del adolescente, en cuanto a la exploración del
alcance y aplicabilidad de las fantasías, repercute decididamente en su
actividad sexual y en la propia seguridad a la hora de desempeñarse sexualmente
en fases posteriores.
3.2
Independencia.
A
medida que el adolescente pugna por consolidar un sentido de identidad e
independencia personal con respecto a sus padres y a otras figuras
autoritarias, adquieren gran importancia las relaciones recíprocas con los
compañeros y compañeras de la misma o parecida edad. Así, por ejemplo, la
necesidad de libertad que experimenta el adolescente se acompaña normalmente
del imperativo de ser como sus amigos, por más que en ocasiones ambas
exigencias sean contrapuestas o antagónicas. Las presiones del grupo de edad a
que pertenece el adolescente varían según las colectividades sociales. En su
ansia por liberarse de la supervisión de los padres y de los adultos, algunos
adolescentes ven en el sexo un medio de demostrar su aptitud para tomar
decisiones propias y de presentar cara a la escala de valores de la otra
generación. Pero la conquista de esa libertad no es tarea fácil, ya que los
adolescentes adquieren de un modo y otro un considerable legado sexual de sus
mayores y de la generación correspondiente en el que se incluyen pautas
discriminatorias hacia el sexo femenino y un intenso sentimiento de
culpabilidad sexual. Han cambiado antes las actitudes que la conducta, puesto
que hoy está muy extendida la idea de igualdad entre ambos sexos No obstante,
perdura en ciertos aspectos el criterio de la superioridad del varón. Aún se
espera que sea éste el que tome la iniciativa sexual, y si es la mujer la que
lo hace, lo más probable es que se la tache de "atrevida" o
"calentorra". Los adolescentes no se han desembarazado de todo
vestigio de problemas sexuales, mala información y desconcierto en materia de
sexualidad; más bien parece que hayan sustituido determinados problemas por
otro contingente de dificultades.
3.3
Reacciones
paternas. Muchos adultos dan la impresión de sentirse amenazados
por las pautas del adolescente en esta materia y tratan de regularlas de manera
ilógica, como lo demuestra el hecho de que se pretenda a veces suprimir la
educación sexual en las escuelas ("les llenaría la cabeza de malas
ideas"), restringir la información sobre métodos anticonceptivos
("que sigan teniendo miedo a quedar embarazadas"), censurar libros y
películas o, sencillamente, fingir que la sexualidad del adolescente no existe
en absoluto. Por fortuna, no todos los padres adoptan una visión tan negativa
de la sexualidad juvenil y en algunos casos asumen posturas más liberales.
También es importante constatar que la conducta sexual del adolescente puede
crear inquietud en los progenitores. A muchos padres les preocupa que sus hijos
adolescentes se vean atrapados en un embarazo involuntario, conscientes de que,
aun cuando él o ella dispongan de medios anticonceptivos, quizá no los sepan
utilizar eficazmente en el momento preciso. Los padres también se inquietan, y
no sin motivo, de que sus hijos adolescentes puedan contraer una enfermedad
venérea.
5.-Pautas de conducta sexual.
5.1 La masturbación.- Kinsey
y colaboradores (1953) detectaron una marcada diferencia en cuanto a la
incidencia de la masturbación en los varones y en las mujeres. No obstante, la
tendencia actual indica un aumento de la masturbación en las muchachas
adolescentes. La masturbación cumple en los adolescentes varias funciones de
importancia, como son el alivio de la tensión sexual, el constituir una forma
inocua de experimentación sexual, la mejora de la autoconfianza en el desempeño
sexual, el dominio de los impulsos sexuales, la mitigación de la soledad y una
válvula de escape de la tensión y el estrés generales. (4)
5.2 Las caricias.-Kinsey y colaboradores lo
definen como el contacto físico entre varones y mujeres con miras a lograr la
excitación erótica sin realizar el coito. Recientemente, un estudio basado en
entrevistas con estudiantes de ambos sexos de primer año de universidad, a los
que se preguntó sobre sus experiencias sexuales en el instituto de secundaria,
puso de manifiesto que el 82 % tuvo estimulación genital con su pareja, y que
el 40% de las muchachas y el 50% de los chicos habían tenido orgasmos durante
el petting (Kolodny, 1980). El petting debe contemplarse a la luz de los
cambios de actitud que hoy se observan en la conducta sexual del adolescente.
Además de practicar buen número de actividades sexuales a edad más temprana que
otras generaciones, muchos de los adolescentes de nuestros días han prescindido
de la costumbre de "salir" o darse cita con compañeros o compañeras y
de "entablar un noviazgo" formal, y se atienen a pautas de
interacción social menos estructuradas.
5.3 El coito.- La primera experiencia
coital puede constituir un episodio de dicha, goce, intimidad y satisfacción o,
por el contrario, originar inquietud, desengaño y culpa. Es un error deducir que
los chicos y chicas que tienen su primera relación coital a edad más temprana
son por ello mismo promiscuos, ya que muchos adolescentes jóvenes se limitan a
realizar la experiencia con una misma compañera en cada ocasión. También debe
tenerse en cuenta que no pocos adolescentes que ya no son vírgenes realizan el
acto sexual con escasa frecuencia. En el caso de algunos muchachos, sobre todo
los que "probaron" efectuar la cópula por el afán de experimentar,
desvelado el misterio hallan menos intrigante y apetecible la relación sexual y
pasan largos periodos sin hacer el amor o copulando de tarde en tarde,
impulsados a veces por el deseo de encontrar "la persona adecuada".
Los adolescentes que mantienen una relación amorosa que permanece desde hace
tiempo, suelen realizar el coito con bastante regularidad. En ocasiones se
trata de muchachos o muchachas que esperaban tanto de esa primera experiencia
que luego se sienten poco menos que frustados o estafados si la situación no
resulta conmocionante. Otros padecen trastornos sexuales que les han impedido
gozar del contacto íntimo. Un tercer contingente está constituido por
adolescentes que en un principio gozan con la experiencia sexual, pero que
pierden interés por ella cuando se dan cuenta de que la relación con el
compañero o compañera tiene tan sólo una motivación sexual, o cuando se rompe
el vínculo y una parte se siente utilizada o manipulada. Buena parte de esos
optan por la continencia para salir del paso, en la confianza de que cuando
sean mayores- o cuando den con la pareja adecuada- las cosas serán de otro
modo. Por último están los que, siendo sexualmente activos, hallan escaso o
nulo el placer en las relaciones íntimas.
5.4 Experiencia homosexual.- Los
estudios de Kinsey pusieron de manifiesto que muy frecuentemente los
adolescentes varones habían tenido al menos una experiencia homosexual, en
tanto que el porcentaje de experiencias lésbicas entre muchachas era muy
inferior. Conviene tener presente que un encuentro aislado entre dos
adolescentes del mismo sexo o una pauta efímera de actividad homosexual no
basta para afirmar que el individuo tenga una inclinación de este tipo. La
mayor parte de los adolescentes que han tenido experiencias homosexuales no se
ven como tales y, ya adultos, su conducta es heterosexual. Aun así, hay
adolescentes que albergan sentimientos de culpa y se muestran ambivalentes
respecto a su orientación sexual como consecuencia de un solo episodio de ese
género, lo que les turba emocionalmente. El adolescente que se inquieta ante la
idea de ser homosexual reacciona de muy diversas formas. Los hay que evitan
toda relación con individuos del mismo sexo a la vez que tratan de reforzar su
identidad heterosexual saliendo con chicas y entregándose a contactos amorosos
heterosexuales. Otros optan por evitar todo tipo de situaciones sexuales.
Además, están los que se tienen por bisexuales, los que estiman que la
excitación homosexual es una etapa transitoria que dejarán atrás, y, en fin,
los adolescentes que recaban la ayuda de un profesional para salir de apuros.
Algunos adolescentes "sienten" de manera intuitiva que son
homosexuales, o bien superan el desconcierto inicial acerca de su identidad
sexual y asumen de forma positiva la homosexualidad. Estos últimos suelen
consultar libros sobre el tema, buscan la compañía de otros homosexuales y
aspiran a introducirse socialmente en la subcultura homosexual. Estas personas
se enfrentan con algunas dificultades en virtud del concepto hoy vigente sobre
la homosexualidad y no confiesan sus preferencias sexuales a la familia o a los
amigos (lo que se conoce como coming out, es decir, "salir a la
superficie") hasta más tarde, y eso suponiendo que decidan hacerlo.
6.-CAUSAS DE LA SEXUALIDAD A TEMPRANA EDAD
- Hay personas que experimentaron
con la sexualidad desde temprana edad con otros niños de su núcleo familiar,
con amiguitos, compañeros de clase, y hasta vecinos de su edad o contemporáneos
con ellos.
-Hay personas, que fueron
inducidad por adultos amigables, que le daban juguetes o les llevaban a un
lugar a divertirse, acambio de jugar sexualmente con ellos, de alguna u otra
manera, bien sea acariciarlos de manera prohibida, ponerlos a hacerle sexo oral
al adulto, o hacerle sexo anal o vaginal al niño.
- Hay personas que fueron abusadas
sexualmente por familiares o amigos cercanos a su familia, bien sea por
violación, o por otras forman de abuso sexual menos graves.
-Hay personas que se criaron en un
hogar, en el que los representantes del mism, lo expusieron a actividades
sexuales para poder adquirir beneficios económicos.
7.-CONCLUSIÓN
No es suficiente decir a los adolescentes que
no tengan relaciones íntimas, hay que convencerlos de que estas no son
necesarias en edades tempranas y que pueden traer serias complicaciones a su
vida ya que el impacto que ejerce el embarazo en el adolescente sobre el desarrollo social es
extremo, considerándose como impacto psicosocial que se traduce en la deserción escolar y en
la frustración de los jóvenes.
El Embarazo en adolescentes hoy en día un problema
de salud pública, no solo
asociado a los trastornos orgánicos propios de la juventud materna, sino porque están implicados
factores socio-culturales y económicos que comprometen el binomio madre e hijo.
Como la adolescencia es
una etapa en la cual ocurren un conjunto de cambios fisiológicos, sociales y
emocionales; si la adolescente tiene menos de 15 años se
ha observado mayor riesgo de aborto, parto pre término o parto por cesárea por
inmadurez fisiológica.
Si es mayor de 15 años, la embarazada tiene el
mismo riesgo que una paciente adulta, excepto si está mal alimentada, o si se
encuentra en situación de abandono por parte de su pareja o familia, por otro lado es posible que la adolescente
no esté preparada para asumir emocionalmente el compromiso de un bebé o
necesite mayor apoyo.
Promiscuidad da lugar a la proliferación de
enfermedades de transmisión sexual.
Las ETS son enfermedades infectocontagiosas que se
transmiten mayormente por via sexual, aunque existen otras formas de
transmisión.
En su gran mayoría son pueden ser curadas si se
tratan a tiempo. Por esto es importante estar informados
acerca de los signos, síntomas y manifestaciones de éstas, para
estar prevenidos frente a cualquier situación riesgosa.
Se están realizando grandes esfuerzos por combatir
las ETS a nivel gubernamental y no gubernamental, pero la mejor forma de
combatirlas es previniendo su contagio; lo que está claro que los responsables
de que estas enfermedades se propaguen somos nosotros y nosotras mismas por lo
que hay que hay que querernos y respetarnos un poquito para evitar las grandes
y fatales consecuencias de las ETS.
El tratamiento básico de las enfermedades de transmisión sexual
producidas por bacterias es
mediante el uso de antibióticos. La penicilina ha sido efectiva
Contra la sífilis y la gonorrea, pero muchos organismos
gonorreicos resisten hoy la acción de este fármaco.
De conocer a tu pareja y ser responsables con el
uso de preservativos en especial el condón, depende tu salud sexual.
Existen muchas enfermedades de transmisión sexual
además del VIH. Algunas, como el herpes y el VPH, no tienen cura pero se pueden
controlar. Otras pueden dejar graves consecuencias o incluso ser mortales si no
se recibe el tratamiento adecuado. Practicar un sexo más seguro puede protegerte de muchas ETS, pero no
de todas. Consulta a tu proveedor de atención médica si tienes síntomas como úlceras
genitales, secreciones o sensación de ardor al orinar. También puedes
realizarte pruebas de detección de ETS habituales si
tienes sexo con más de una pareja, en especial porque estas enfermedades pueden
no presentar síntomas reconocibles. Si es necesario, debes seguir el
tratamiento que tu médico recomiende. Asegúrate de que tu pareja también reciba
tratamiento, para que no se vuelvan a transmitir la infección entre ustedes.
8.- REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS